Observar los Valores Emergentes de la Sociedad
El éxito en la experiencia del cliente interno y externo camina en paralelo al conocimiento de los valores sociales emergentes y las causas básicas que generan el bienestar o malestar de las personas en entornos ciudadanos y de mercado.
Claves de gestión en el nuevo escenario económico
1. Figeva y la exploración del inconsciente colectivo
La Fundación Figeva investiga nuevos modelos de liderazgo basados en las neurociencias, la física cuántica, la inteligencia artificial y el desarrollo de capacidades cognitivas como la atención, creatividad e intuición. Ha trabajado con grandes organizaciones e instituciones públicas, integrando metodologías que buscan comprender y transformar los estados internos de personas y colectivos.
Ha realizado un estudio con personas directivas, autónomas, trabajadoras y representantes sindicales para comprender el momento histórico y anticipar las claves del nuevo escenario socioeconómico. Utilizando la metodología de investigación del Inconsciente Colectivo (©La Gestión de la Motivación), busca identificar qué sienten los actores económicos, qué valores emergen del cambio y qué acciones pueden guiar una transición constructiva.
2. Del caos al despertar social
Acontecimientos como la pandemia del Covid, las guerras de Ucrania y Gaza o los cambios sociopolíticos que están teniendo lugar en el mundo revelan la fragilidad del modelo económico posterior a la crisis de 2008, y las dificultades para conseguir un orden democrático con avances sociales y de bienestar.
LOS DESAFÍOS: LA GESTIÓN DEL CAMBIO DEL MODELO SOCIOECONÓMICO

Este despertar social refleja un ciclo histórico: sociedades que, ante crisis profundas, deben reordenar valores, identidades y sistemas económicos para evitar conflictos a gran escala. El reto es identificar qué une a la ciudadanía y qué dirección apunta el inconsciente colectivo para realizar una transición ordenada.
3. Estudiar el Inconsciente Colectivo: metodología y principios
El estudio ha partido de la premisa de que, igual que la física cuántica muestra un campo de infinitas posibilidades, existe un nivel colectivo donde el futuro ya es “visible” a nivel inconsciente. La clave está en hacer consciente esa información.
Se han investigado varios elementos:
- El grado de comprensión sobre la situación actual.
- Los objetivos y límites compartidos para la transición.
- Las creencias que impiden el cambio.
- Las acciones eficaces para transformarlo.
Las emociones y las imágenes aportadas por los participantes fueron esenciales, pues la motivación nace de estados físicos y neuroquímicos que expresan las creencias profundas de la “tribu”.
4. Ansiedad, parálisis y miedo como emociones dominantes
El trabajo ha mostrado que el 59% de los sentimientos fueron negativos, y de ellos el 88% correspondía al miedo. En comités de dirección, las emociones negativas ascendían al 68%, y el miedo al 90,5%.
CLIMA EMOCIONAL

El miedo se expresa como huida, enfrentamiento o parálisis. Predomina esta última, comparable al estado catatónico de la gacela acorralada. Esta parálisis surge por tres causas principales:
- Falta de confianza personal para afrontar la incertidumbre.
- Falta de visión estratégica clara, con caminos múltiples y sensación de desorientación.
- Pérdida de legitimidad política y sindical, provocando sensación de desprotección.
Se reconoce el agotamiento acumulado y la incapacidad de sostener el cambio sin transformación personal. Los autónomos, menos dependientes de estructuras jerárquicas, se sienten más preparados.
5. Alienación, ausencia de dirección y pérdida de referentes
Los participantes perciben que se dirigen hacia un “nuevo modelo socioeconómico”, pero sin brújula. No se sienten capaces de soltar las creencias que durante décadas les dieron una ilusión de seguridad. La falta de confianza —propia y en los demás— genera bloqueo.
A nivel organizacional existe conciencia de:
- Ausencia de planes estratégicos sólidos.
- Reto tecnológico difuso.
- Exclusión del pensamiento diferente (“no quiero ser un perro verde”).
- Jerarquías que responden al viejo modelo paternalista.
- Políticos y medios de comunicación en crisis de credibilidad.
- Sindicatos obligados a una refundación de su rol.
CAUSAS DE LA EMOCIÓN NEGATIVA

El miedo se expresa como huida, enfrentamiento o parálisis. Predomina esta última, comparable al estado catatónico de la gacela acorralada. Esta parálisis surge por tres causas principales:
- Falta de confianza personal para afrontar la incertidumbre.
- Falta de visión estratégica clara, con caminos múltiples y sensación de desorientación.
- Pérdida de legitimidad política y sindical, provocando sensación de desprotección.
Se reconoce el agotamiento acumulado y la incapacidad de sostener el cambio sin transformación personal. Los autónomos, menos dependientes de estructuras jerárquicas, se sienten más preparados.
6. La emoción posibilitadora del cambio: conexión, calma y autoconfianza
A pesar del predominio del miedo, el estudio identifica una emoción positiva clave: la conexión con uno mismo, expresión de calma y autoconfianza. Este estado:
- Rompe la dependencia del “seguro grupal” del pasado.
- Permite construir confianza en los demás desde una base sólida.
- Activa la alegría de acción, vinculada al valor de la libertad.
LA ACCIÓN EFICAZ DE CAMBIO

La “acción eficaz de cambio” solo puede surgir desde esta madurez emocional y cognitiva.
7. Claves para gestionar el nuevo escenario socioeconómico
El estudio revela que la dificultad para adoptar estructuras más planas o integrar pensamiento diverso radica en un modelo social “paternofilial” basado en obediencia y pertenencia, no en responsabilidad adulta.
La transición exige pasar de la mentalidad infantil —que busca seguridad externa y resultados inmediatos— a la adulta, capaz de sostener la incertidumbre, soltar creencias obsoletas y cooperar con otros desde la autonomía.
LAS CLAVES DE GESTIÓN

Principios clave del nuevo modelo:
a) Generar autoconfianza personal antes que reorganizar sistemas externos.
b) Sin individuos adultos no pueden construirse compromisos duraderos.
c) Desaprender modelos consumistas y evitar caer en un neocapitalismo digital basado en control, vigilancia y concentración extrema del poder económico.
d) Crear una alianza renovada entre sindicatos y comités de dirección, ambos formados en autoconocimiento y responsabilidad compartida.
e) Poner al ser humano y al planeta en el centro, asumiendo que nuestra especie también está en riesgo de “extinción” simbólica si no redefine sus valores.
f) Aceptar un salto evolutivo en la gestión del miedo, que permita generar soluciones realmente nuevas.
El estudio afirma que lo económico es consecuencia del nivel de consciencia social, no su causa. Por tanto, el cambio debe nacer en el interior de las personas para luego plasmarse en estructuras, empresas y políticas.
8. Conclusión: un llamado al despertar colectivo
Estamos —según el estudio— en el umbral de una de las épocas más decisivas de la historia reciente. La pandemia aceleró un cambio de ciclo que obligó a abandonar las creencias obsoletas y el modelo paternofilial que ha sustentado la gestión social y empresarial durante décadas.
Los hallazgos de la consultoría convencional (en la parte izquierda del siguiente cuadro) son superados por el enfoque de la Fundación Figeva (en la columna derecha).
HALLAZGOS DE FIGEVA VS. CONSULTORÍA CONVENCIONAL

La clave del nuevo escenario es una ciudadanía adulta, autónoma, conectada consigo misma y capaz de colaborar sin miedo. Solo así puede evitarse un futuro dominado por un neocapitalismo digital que profundice la alienación y la pérdida de derechos.
Este momento representa una oportunidad extraordinaria para nuestro continente y para el mundo. ¡Despierta Europa!



